Adaptaciones para estudiantes con dislexia y/o discalculia

Las Dificultades Específicas de Aprendizaje (DEA) entre las que se encuentran la dislexia y la discalculia, constituyen una serie de alteraciones neurobiológicas que conllevan una dificultad en la adquisición y manejo de la lectura, la escritura, y/o las matemáticas, en personas con una inteligencia normal y suficientes oportunidades en el acceso a la educación.
Puesto que la lectura, la escritura y el cálculo son los instrumentos mediadores por excelencia en los que se basan todos los aprendizajes, sus déficits influyen negativamente en el rendimiento escolar, en la adquisición de los conocimientos en todas las materias e, inevitablemente propician el deterioro de la percepción que el niño o la niña tienen de sí mismos y aparecen así los problemas de tipo social y emocional que suelen acompañar a los trastornos de aprendizaje.


Adaptaciones

Es necesario buscar estrategias docentes y medidas compensadoras adaptadas a las características de cada alumno, para garantizar el aprendizaje y prevenir el fracaso escolar.



1. Situar a estos estudiantes lo más cerca posible del profesor y de la pizarra.
  • Facilita una atención más focalizada. 
  • Ayuda al profesorado en el control y la supervisión de la realización de las tareas.
  • Aumenta la motivación.
2. Comprobar siempre que han comprendido el material escrito que van a manejar y si no es así explicarlo verbalmente.
  • La comprensión lectora es deficiente y les puede inducir a errores, mientras que el lenguaje verbal lo manejan con normalidad.
  • En el caso de la realización de problemas tienen dificultades para extraer los datos del texto y secuenciar la realización.
  • Se les debe ayudar leyéndoles el material de estudio y en especial los exámenes.
3. Siempre que sea posible se llevará a cabo una evaluación oral de los conocimientos.
  • El uso del lenguaje escrito siempre dificulta la evaluación de los conocimientos reales de estos estudiantes.
  • Cuando se tenga que evaluar por escrito, se aconseja utilizar preferentemente preguntas que impliquen respuestas de clasificar, relacionar, verdadero/falso, completar frases con una o dos palabras, en lugar de preguntas que exijan redactar. 
  • Permitir el uso de las tablas de multiplicar y/o la calculadora en los exámenes.
  • Se comentarán a solas las preguntas o ejercicios realizados para completar la evaluación real de los conocimientos (los estudiantes deberán saber que existe esa otra forma de “demostrar” lo que saben).
4. Preferiblemente se informará a los estudiantes de cuándo tendrán que leer en voz alta en clase
  • Se trata de darles tiempo suficiente de ensayo como para que pueda haber avances.
  • En función de la edad y del grupo se puede hacer partícipe a la clase del problema y de las expectativas en cuanto a la ejecución de la lectura por parte del estudiante con DEA.
5. En función de la velocidad lectora desarrollada en cada momento se calculará el tamaño de los textos de lectura obligatoria.
  • Se trata de que la lectura no les lleve más tiempo que a sus compañeros (se recorta en la cantidad a leer para no aumentar el tiempo de lectura).
6. Se ha de ser flexible con la ortografía y el uso de los signos de puntuación ya que son tareas que les resultan extremadamente complejas.
  • No se penalizarán en la evaluación las faltas de ortografía, ni la redacción pobre o deficiente
  • Sencillamente, les cuesta automatizar las reglas ortográficas y gramaticales aunque las conozcan a nivel teórico.
  • Tampoco se les puede dejar corregir sus dictados solos ya que no identificarán sus propios errores, tienen “ceguera ortográfica” y necesitan que se les dirija en la observación de lo que realmente han escrito.
7. Comentar personalmente con el estudiante la corrección por escrito de los problemas realizados en clase.
  • Podrían haber realizado correctamente el problema pero haberse equivocado en las operaciones o en la transcripción de los resultados y no ser capaces de verlo por sí mismos.
8. Establecer criterios para su trabajo en términos concretos que puedan entender.
  • Evaluar sus progresos en comparación consigo mismos.
  • Ayudarles en los trabajos en las áreas que necesita mejorar, y tolerar ayudas externas (colaboración familiar o apoyo especializado).
  • Darles tiempo para organizar sus pensamientos y para organizar su trabajo.
9. No hacerles escribir en la pizarra ante toda la clase. 
  • Se recomienda: fecha del día, palabras sueltas o frases muy cortas que completan un texto ya existente (tareas cotidianas que son fácilmente recordables y suficientemente “motivantes”).
  • Conforme vayan avanzando invitarles a hacer ejercicios y tareas en los que se sepa que no tendrán problemas derivados de sus dificultades.
10. Reducir las tareas de clase para que no supongan una inversión de tiempo excesiva.
  • No se trata de limitarles su actividad a tareas simples, sino dosificarles la cantidad de trabajo.
  • Las tareas simples y rutinarias aburren a cualquiera y ellos están capacitados para hacer todo tipo de tareas.
  • Ya sabemos que pueden necesitar más tiempo, por lo que hemos de controlar la cantidad de tarea, no su dificultad.
11. Reducir las tareas para la casa, aunque sin vacilar en incluir tareas difíciles. 
  • Como en el punto anterior, hay que controlar la cantidad de tarea incluyendo de modo que no le suponga más tiempo que a los demás.
  • Nunca se les debe pedir “que lleguen hasta donde puedan”; resulta humillante y lo que harán es extenuarse (aunque no lo quieran reconocer nunca ante la persona adulta), haciendo todas las tareas para ser como los demás, porque no quiere ser menos.
  • No hay que dejarles decidir el baremo, es el profesor o profesora quien tiene que decidirlo, pactando con el alumnado y de acuerdo con su familia.
12. No dudar en repetirles y explicarles las cosas las veces que sea necesario.
  • Las personas con DEA se despistan fácilmente y su atención es fluctuante en tareas de aprendizaje. 
  • No es que se distraigan, sino que, como se viene insistiendo, su capacidad de atención varía a lo largo del día o de los períodos, y además carecen de memoria a corto plazo.
13. Su precisión tomando apuntes no es adecuada, por lo que siempre les deberemos proporcionar un “texto seguro” para que puedan estudiar.
  • Escribir y escuchar (dictado o apuntes) simultáneamente les resulta muy difícil.
  • El ritmo del dictado debe ser inferior al que se utiliza con el resto de sus compañeros y compañeras.
  • No es aconsejable que se le deje estudiar de sus propios apuntes.
14. Utilizar información gráfica, esquemas y gráficos siempre que sea posible.
  • El uso de imágenes, vídeos, esquemas y gráficos en las explicaciones de clase les permite una mejor comprensión y favorecen una mejor funcionalidad de la atención.
  • Los esquemas y gráficos facilitan la comprensión del conjunto y la ubicación de los detalles.
15. En el aprendizaje de las lenguas extranjeras se ha de primar lo oral frente a lo escrito.
  • Debemos ser conscientes que las dificultades del lenguaje se acentúan en el caso de lenguas que no son transparentes como el inglés y se deberá primar la ejecución oral sobre la precisión en la escritura.
  • Muchas personas adultas con DEA que aprendieron otros idiomas tras finalizar sus estudios, admiten que son capaces de hablarlos pero no de escribirlos correctamente.
16. Favorecer el acceso y el uso de la informática o de aparatos electrónicos en función de la edad.
  • Los medios informáticos pueden ser de gran ayuda en cuanto a la corrección ortográfica y son un medio de aprendizaje multisensorial.
  • El uso de la calculadora les permite compensar sus dificultades para recordar las tablas de multiplicar.
  • El uso de grabadoras compensa en parte su dificultad para escuchar y escribir a la vez, es decir, tomar apuntes.
  • Si fuese necesario se podrían utilizar programas de lectura de textos o de reconocimiento de voz.
  • En los casos en los que se estime necesario utilizar medios informáticos y tecnología asistida para la realización de los exámenes.
  • Permitir el uso de la calculadora en los exámenes.
17. Puede ser importante, en según qué actividades, que este alumnado esté rodeado de los compañeros más competentes de la clase.
  • En trabajos de grupo, estos estudiantes puede sentir mayor motivación en medio de sus iguales más competentes.
18. Proveer al estudiante los criterios de evaluación que se utilizarán en cada una de las tareas y exámenes a realizar.
  • De esta forma el tiempo de estudio puede ser optimizado y dirigido a la consecución de los objetivos concretos.
  • Este tipo de información es de especial interés para las personas que les ofrecen apoyo fuera del horario escolar.

Todas las adaptaciones que se realicen deberán incluirse en el PTI del alumno de modo que éste y su familia las conozcan previamente y puedan adaptar la metodología de estudio a las condiciones de evaluación fijadas.

Orientación y motivación

Es importante que el profesorado enfatice su interés por los estudiantes y por sus aprendizajes. Resulta conveniente:
  • Hacerles ver que estamos pendientes para ayudarles.
  • Recordarles algo que hicieron bien “el otro día”, preguntarles por sus dificultades concretas mientras realizan un ejercicio, animarles ante esas dificultades, explicárselas y apoyarles.
El autoconocimiento, que incluye la aceptación de las dificultades así como la valoración del potencial de aprendizaje y desarrollo, puede ser una pieza clave en la mejora de los resultados del alumno con DEA.
En general la franqueza, la explicación de su problema, la incidencia en que su capacidad intelectual es normal o superior, ayudan a crear un clima que favorece la intervención.


Interacción con la familia

La colaboración de la familia es imprescindible en todos los casos, mucho más en este alumnado que puede encontrar mayores dificultades.
Sin embargo, no conviene olvidar que este tipo de alumnado necesita de ayuda especializada y técnicas pedagógicas que difícilmente podrán proveer los padres, por lo que quizás el papel más importante que tienen que cumplir estas familias sea el de supervisión y apoyo emocional y social.

La clave radica en proporcionar el soporte necesario sin pasar a la sobreprotección

Existen algunas dificultades prácticas asociadas que necesitan la comprensión, tanto del profesorado como de los que comparten la vida con estas personas: confusiones con las horas del día, tendencia al desorden, facilidad para distraerse, torpeza en ocasiones, dificultad en el cumplimiento de las instrucciones, etc. Por lo que el establecimiento de vías de comunicación directa entre los padres y el profesorado (correo electrónico, teléfono, plataforma papas, etc.) garantizará la correcta transmisión de la información entre el colegio y el hogar.
En general la franqueza, la explicación del problema, y la incidencia en que la capacidad intelectual de estos niños es normal a pesar de sus dificultades, ayudan a crear un clima que favorece las relaciones estudiante-profesorado-familia y crean un mejor predisposición hacia la intervención.